Hola a todos los internautas que viajan por el espacio del internet... Me llamo María Clara y les doy la bienvenida a este mi blog, El Rincón de la Razón. Es un nombre algo fuera de onda, pero aquí desearía mencionar algunas acciones que son contradictorias con la sociedad que vivimos (no importa el país donde ocurra, siempre pasa lo mismo)...
Como mi primer tema para inaugurarlo, quiero hablar de un par de señoras que me han dejado mucho en que pensar...
Una gritona en el metrobús...
Un día de muchos cuando regresaba de la universidad, esperaba mi bus correspondiente en la Terminal de Albrook... El bus que iba a mi destino era el siguiente al que se abordaba. Todos hacíamos nuestra fila con toda la impaciencia del mundo, pero siempre respetando el orden. Hasta que una señora mayor proveniente de al parecer, la península de Azuero, se sube sin permiso al bus que va a mi casa. Llevaba como cuatro niños pequeños consigo (habrían de ser sus nietos) y sin decir nada, se sienta como Pedro por su casa. Todo en cara del encargado de chequeos y el chofer.
El primero intentaba decirle a la señora que esperara su turno, ya que el bus no se iría aun (la fila era interminablemente larga, pero eso no es excusa). La señora que en un inicio parecía una abuelita Granny de los Looney tunes, se puso enojada y comenzó a decir insultos e improperios contra el chequeador.
Pero ninguno se percató del daño que había hecho la señora en un principio: todos los que estábamos en fila, nos salimos de la misma y entramos a tropel en el bus (incluyéndome a mí misma), siempre en orden (los que estaban adelantados, fueron los primeros y los que estaban al fondo, en su lugar). Nada más hice entrar al bús, y la señora lleva la discusión a niveles más altos: comenzó a gritar insultos y groserías contra el señor que nada más intentaba hacerla razonar de que no se podía colar y de que ese no era sitio para eso.
Me senté lo más lejos posible de la señora gritona que tenía ocupadas dos sillas por los niños que iban con ella (que por cierto, tenían los oidos tapados y cara de asustados), pero no me entró en gana subirle el volumen a mis auris porque me interesaba la reacción del hombre que a diferencia de su escandalosa interlocutora, permanecía calmado, hablándole con respeto por más enojado que estuviera...
La señora lo amenazó con denunciarlo, me imagino que pensaba que así el señor iba a dejarla en paz, pero logró solamente enojarse más: el señor sacó un formulario de su papelera y se lo entregó frente a todos...
-¡Hágalo! -dijo con voz algo alta, se notaba que ya estaba perdiendo la paciencia con ella. Luego se puso a decirnos a todos que panameños como ella, son los que hacen a nuestro país tan retrasado que los otros países nos ven como animales... La señora comenzó a decir peores improperios, incluyendo a la madre del señor y a su color de piel (ella blanca y el otro negro). Lo que me agradó fue el final de la disputa: el señor antes de salir le dijo-Que Dios la bendiga, que le vaya bien en el resto del día y que disfrute el viaje...
El resto del camino, la señora no dejó de ofender al chequeador que supo responderle. Si bien a mí me dio risa la despedida del señor, a otros les pareció una buena respuesta ante las tantas groserías que la señora le decía. Es más, no dejaron de hablar de ello a voces en su cara (una señora mayor, insultando a un hombre de poco menos de 30, y encima llevaba cinco niños consigo), la señora no soportó la verguenza y se bajó en la siguiente parada antes del corredor...
La verdad, es que ese momento fue algo entretenido y preocupante a la vez, primero porque un joven le daba lecciones de respeto a una anciana que al parecer, no aprendió en sus años de moza. Y lo segundo, es que a la señora no pareció importarle el hecho de que iba con sus cinco nietos. El mal ejemplo que les está dando, deja mucho que pensar sobre la educación inicial de las futuras generaciones del país...
Una hereje en la misa...
Sé que el título no tiene nada que ver, pero así me refiero al suceso que pasó de lo serio a lo ridículo y de lo ridículo a lo grosero... Como todos sabemos, hoy Miércoles de Caniza es el inicio de la Cuaresma, donde todo creyente en Jesús va a a misa a pedir perdón por sus pecados durante todo el año... Pues bien, ya terminada la misa, una señora le pide a mi madre que hable un momento con ella.
A primera vista me pareció una señora seria, solamente quería aclarar una situación en la que el hijo de ésta (un hombre de treinta y tantos que trabaja como el "decorador" de la parroquia, y que no tiene ni idea de cómo hacer su trabajo pues tiene un muy mal gusto rayando en lo soso) tuvo una discusión con mi mamá en donde ella le dijo sus cuatro verdades sin pasarse de ofensas.
Pues bien, sucedió que el hijo tergiversó lo ocurrido y le dijo a su madre que la mía le tachó de loco. Y ahí entra la señora quien sin pensarlo dos veces, corre a defender a su hijo...
Lo que al principio era un intercambio de palabras respetuoso, cambió de repente cuando la señora se puso histérica y comenzó a ofender a la mía. No solamente en su actitud hacia su hijo, sino que hasta nos metió en la colada (nosotros tres nos alejamos un poco para no interrumpir). Cuando llegamos a la parte de que mi madre le dijo a su hijo que necesitaba ir al psicólogo, ella se puso a decir que éramos nosotros los que necesitábamos uno porque los tres teníamos caras de locos...
Los tres nos detuvimos antes de hacer algo fuera de lugar. De ahí, la señora comenzó a meterse con nosotros y con mi madre. Inclusive otra más vieja que ella llegó para calmar la situación (porque la madre del decorador no solamente estaba diciendo grosería a mi madre frente de la iglesia sino que las gritaba a pulmón haciendo que las personas la miraran feo) y lo que recibió fueron improperios y blasfemias de parte de ésta.
Sé que mamá intentaba razonar con la gritona, pero eso era imposible... En primeras, porque la señora hacía oídos sordos cuando ella hablaba y segundo, porque la señora cambiaba el tema dirigiéndose a cómo nos estaba criando, sin tener nosotros vela en el entierro... Mi madre la dejó con las palabras en la boca y se fue dándole la espalda... Lo mismo hizo la anciana que la defendió, pero por detrás suyo, la señora no dejaba de decir groserías...
Juro que no me dieron tantas ganas de devolverle el insulto a una señora mayor hasta ahora. De entre tantas palabras que se me hubieran ocurrido, ninguna le hizo más daño que ésta:
-Señora, que Dios la bendiga...-mi madre no hizo más que reírse y decir lo mismo para doblar el enojo de la señora quien ahora añadía a Dios entre sus gritos...
Caminó hacia mi madre con intenciones de golpearla, cuando un par de señores la detuvieron e intentaron calmarla de una vez. La señora no paraba de mencionar a Dios en cada uno se sus insultos...
Lo que quiero decir es: cómo es la actitud de la gente como esas dos señoras, que no solamente insultaban a su interlocutor, sino que hasta daban verguenza pues eran señoras ya mayores contra jóvenes (mi madre no lo es tanto, pero no se nota ^^) y la reacción que todos deberíamos hacer...
El señor del metrobús me recuerda a las personas que son cultas en medio de este caos de país donde el respeto de ha perdido desde sus bases familiares y mi madre a las personas que no quieren conflictos, pero por actuar bien, se ganan las enemistades de casi todos... Recuerdo que el señor le respondía con el respeto correspondiente a la abuela grosera y que yo hice lo mismo con la señora gritona. Me es curioso el hecho de que un extraño me enseñara a cómo responder ante las groserías de la gente que nunca deja de hacer el mal sin pensar en sus acciones. Pero lo es más pues casi nunca veo eso en la calle. Lo que menos se espera es que los extraños te den una lección de tal valor, que te demuestra que gracias al cielo, hay personas en este país...
Solamente desearle algo bueno a la persona que te hace daño o que desea hacerlo, es como si le dieras una bofetada en la cara. Obviamente que no se puede responder así siempre, pero si todas las discusiones terminasen con esas sencillas palabras, todo se solucionaría... Hasta aquí mi primera entrada en e blog. Espero que les haya gustado un poco de realidad... No olviden comentar y que pasen un buen día... ^^
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